19 jun. 2012

LOS PADRES Y EL TENIS


Si hace unos dias hicimos una entrada sobre el comportamiento que creíamos deberían tener los entrenadores versus los alumnos/as, nos faltaba otro vértice de este triángulo: los padres y madres o tutores.
Siempre hemos defendido que el deporte forma parte de la educación de nuestros hijos/as. No es una isla en medio de la nada, es un punto de conexión dentro de la red de conocimientos y comportamientos. 
La actitud de los padres delante de situaciones complicadas o simplemente habituales en la práctica de un deporte, es importantisima. Aqui deberíamos más que nunca resaltar que con el ejemplo es como mejor vamos a trasmitir los valores. Las pautas que os vamos a dar son orientativas, claro, pero deberían hacernos reflexionar de qué debemos hacer, de qué estamos haciendo y de qué se puede esperar de nosotros como padres,madres o tutores.
1. La elección de una escuela de tenis. Es importante considerar aspectos a parte de la proximidad o el precio. Las preguntas deberían girar alrededor de la verificación de los antecedentes del personal, la metodologia empleada, cómo se miden los objetivos, la planificación de la temporada, el trato personalizado...  No podemos esperar mucho de una escuela que simplemente entretiene a los niños/as y además no tiene objetivos claramente marcados y medibles. Si elegimos una escuela de tenis es para que nuestro hijo/a disfrute, pero también para que aprenda. Si no podríamos llevarlo a una ludoteca...

2. Dejar en manos de profesionales la formación tenística de nuestros hijos. Una vez hayamos hecho nuestra elección, debemos confiar en el profesional. Igual que cuando enfermamos vamos al médico y confiamos en él el remedio, en el deporte es lo mismo. No debemos decirle al entrenador qué hacer, ni confundir a nuestro hijo/a cambiando las pautas e indicaciones que recibe en la escuela. Sólo conseguiremos crear un caos en el niño/a y romperle la confianza que debe depositar en su entrenador/a.
Eso no quiere decir que nos desvinculemos totalmente: es necesario interesarse por la progresión del aprendizaje , asistir a las reuniones que se programen, tanto de grupo como individuales, estar disponible para apoyar la labor docente en todo momento. Y porqué no, trasladando las dudas puntuales que puedan surgir al entrenador de una manera ordenada y constructiva.
3. La actitud frente a los entrenamientos. Intente que su hijo/a acuda puntualmente a sus entrenamientos. El trabajo pautado le ayudará no solo a conseguir los objetivos del curso, si no a entender que el progreso es el resultado del trabajo constante. No es que deba cumplir una penitencia, no es que un dia no pueda saltarse un entrenamiento, pero para poder disfrutar de un deporte, la constancia es la base.
4. La actitud frente a los partidos. Tema complejo que por más que digamos aqui, muchos padres y madres olvidan cuando acuden a un torneo. Es de sobra conocido que el apoyo y el interés de los padres es un factor clave en la participación de los alumnos/as en los torneos. Pero también está demostrado que parte del estrés físico y emocional que afecta a los jugadores infantiles y juveniles puede ser causado por sus padres. 
Es bueno hacerles notar que estamos a su lado, pero sin estar demasiado inmersos en la actividad tenística de nuestros hijos/as. Apoyarles animicamente, acompañándolos siempre que sea posible a los torneos, pero permaneciendo en un segundo plano durante todo el partido.
Aplaudir al contrario cuando haga un buen punto, saludar a los otros padres al comienzo y al final de un partido si se da la ocasión. Tenemos que evitar llevarnos mal con otros padres ya que asi podemos ayudarnos entre nosotros y además evitamos la rivalidad insana entre los jugadores. Predicar con el buen ejemplo de educación.
Evitar irse de un partido porque nuestro hijo/a no está jugando bien.
Preguntar: ¿has disfrutado? ¿Cómo te has sentido? en lugar de ¿Cómo habeis quedado? 
Evitar decir: hoy jugamos (en plural) Su hijo/a no representa a nadie, y menos a nosotros. Esa responsabilidad es demasiado grande para un niño/a. El solo se representa a si mismo. Va a disfrutar.

No obligues a tu hijo/a a que te comente el partido una vez finalizado. Deja que asuma el resultado, que baje su adrenalina... simplemente debes estar a su lado, muéstrate natural, cariñoso pero sin agobios, pensando ya en la próxima actividad. Si ha ganado felicitalo, por supuesto, pero que toque de pies a tierra. Evita subirlo a un pedestal. Si ha perdido, deja que asuma su derrota y nunca le corrijas aspectos técnicos. Es trabajo del entrenador. Tu simplemente debes estar.

Y sobretodo no olvidemos que es un deporte. Evitemos que el tenis de nuestro hijo/a se convierta en algo más importante que la relación humana con ellos. Hay más aspectos de la vida que le darán equilibrio. 

Podríamos seguir, pero todos los consejos/pautas van siempre orientados al apoyo a la persona y al sentido común.  







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